20061226

Cosas que se olvidan

Yo se que por estos días todos estamos borrachos, o enguayabados o con ganas de beber hasta perder la conciencia. Pero no por eso uno debe dejar de pasar perlas que de cuando en cuando aparecen en la prensa.
Por estos días el representante de los ganaderos, un tal José Felix Lafourie, ha salido a reconocer públicamente la vinculación de sus representados con en el paramilitarismo. Pero no porque estén arrepentidos, sino porque parece que algunas verdades se van a empezar a saber y habrá quienes osen cuestionar lo que él llama “el derecho a aplicar el ejercicio de la legítima defensa”. O sea que los crímenes de los paramilitares, que sirven para hacer una película de terror que asuste a Freddy Kruger, no son delitos sino que fueron una obligación y lo hicieron solo para defenderse. ¿Pero defenderse por qué? Dice este señor que porque “los ganaderos son un sector vulnerable”. ¿Vulnerables los ganaderos? Eso es algo así de absurdo como decir que Paris Hilton está así de flaca porque no tiene plata para comer bien. Y es que si hay un sector que en muchas regiones del país –justo aquellas en las que existieron los más poderosos bloques paramilitares- han detentado TODO el poder por decenios, por siglos, han sido los ganaderos. ¿Es vulnerable un señor que tiene mucho billete, muchos empleados que hacen cosas por él, que tiene algún familiar que es alcalde y un primo que es senador? Literalmente son señores que han mangoneado el país rural como se les ha antojado y ahora nos salen con que son vulnerables. Pobrecitos.
Claro que son vulnerables. Pero por ambiciosos y por tacaños. ¡Sabe usted cuánto paga de impuestos una finca ganadera inmensa, digamos, así como El Ubérrimo? Yo no se la cifra, pero le puedo asegurar que es una fracción ínfima de lo que paga usted por la casa o el apartamento en el que vive en cualquier ciudad del país. Porque el poder que detentan los ganaderos lo han usado sobre todo para no pagar los impuestos que deberían pagar. Esa es una verdad que olvida el señor Lafourie y que podría ayudarle a entender porqué en los 80, cuando el sitúa la irrupción del paramilitarismo, había en las regiones ganaderas tanto abandono estatal que ellos rellenaron apunta de matones. No había Estado porque ellos no pagaban –y no pagan aún- lo que cuesta tener Estado: policías, escuelas, hospitales y lo poco que hay se lo roban su hermano alcalde o su primo senador. Así que no solo los ganaderos que representa el señor Lafourie –y a los que pertenece el dueño de El Ubérrimo- deben asumir su culpa por los efectos de su defensa legítima sino que deberían pagar lo que le deben al país por todos estos años de irresponsabilidad fiscal. Así, a lo mejor, a los hijos del señor Lafourie no les toca hacer como a él, quien para no meterse a la guerra –como Jorge 40 o Simón Trinidad, sus condiscípulos y amigos- le toco “salir corriendo para Bogotá- donde la gente evade menos impuestos.

Aclaración: No pongo el texto de la entrevista en la que me base, que sale en Cambio, porque en esa revista ya se fueron de vacaciones y no colgaron la última edición en Internet. Deben estar borrachos.

3 Comments:

At 5:04 a. m., Anonymous Anónimo said...

deseo un mejor 2007 q 2006 para ti. exitos y que siga el blog. felicidades!!!!

 
At 10:53 a. m., Anonymous Anónimo said...

La ultima por si no lo sabes: las fincas ganaderas no están obligadas a llevar contabilidad, por tanto no tributan y si lo hicieren sería sobre lo que ellos quisieran reportar. Una perla más de este pais, donde los grandes capitales no registran porque son "informales".

Loco y Feliz Año 2007, y seguiremos vigilando a los corruptos!

 
At 5:55 p. m., Anonymous Anónimo said...

Muy buenos los apuntes del chico, que continue con el mismo sarcasmo, irreverencia y controversial que siempre

 

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